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LOS INTOCABLES

 

 

 

 

 

 

 

 

Una de las películas icónicas sobre la mafia, que si bien no se puede comparar con El Padrino, sí resulta un thriller completo con los elementos que no pueden faltar. El compañerismo, diferencias de criterio en equipo, acertada mezcla de acción y tensión... y sangre. Además, introduce una historia que partiendo de hechos reales de base...Al Capone, la Ley seca y sus evasiones de impuestos...está bien construida y con una lógica evolución que nos deja momentos de sorpresa e importantes giros argumentales. Respecto a sus elementos formales, la fotografía de la cinta es excepcional y parece anticiparse a los años noventa. Y tanto el vestuario como los vehículos nos trasladan a los años 30. También contamos con una deliciosa banda sonora del artista Morricone, con una melodía de las que marcan. Pero sobre todo en lo que gana esta película es en el soberbio rodaje de sus escenas de acción, cuidando cualquier aspecto al detalle. Especialmente reseñable es una que sucede a cámara lenta. En cuanto al elenco, la película cuenta con un reparto de lujo y especialmente en sus secundarios más importantes: Sean Connery y Robert de Niro. El papel de éste es más reducido e interviene menos tiempo, pero encaja perfectamente en él gracias a su experiencia en este tipo de papeles, no hay que olvidar que fue Vito Corleone en El Padrino II. En cuanto a Connery es un pilar de refuerzo y contrapeso para Kevin Costner, que como protagonista se desenvuelve bien pero no sin la soltura del veterano escocés. Que con esta obra logró el único Oscar de su carrera y mas que merecido. La escena del carricoche bajando por la escalera y el tiroteo es sin duda la mejor rodada del film y que mantiene en tensión al espectador. tal vez más preocupado por el niño que por los disparos hacia el protagonista...La súbita muerte del contable da pena, pero queda más en el recuerdo la de Malone que hasta el último suspiro nos deja una interpretación memorable.

 

 

Notable película con efluvios a cine negro, realizado por Brian de Palma con pulso firme y elegante, con un manejo de la cámara vibrante, ambientación fabulosa que supone una inmersión excelente en los años 20, un relato que mezcla ficción y realidad, a la que hay que darle licencias en pos del espectáculo y el nervio vibrante en la acción, es la clásica historia de la lucha del Bien....Eliot Ness y sus intocables contra el Mal....Al Capone y sus sicarios, argumento que relata la persecución del agente del Departamento del Tesoro USA  Eliot Ness contra el mítico mafioso Al Capone, ello en medio del Chicago de la Ley Seca, donde este último tenía en nómina a policías, políticos, jueces, … Guión de David Mamet, basándose en la novela “The Untouchables”, coescrita entre el propio Eliott Ness y Oscar Fraley, cuya sencillez es opacada para un cine efectivo, vigoroso, trepidante que no da respiro, las escenas de acción quedarán por siempre en el subconsciente, con música fascinante, y con dos actuaciones superlativas, un Sean Connery majestuoso y un Robert DeNiro glorioso, Kevin Costner está bien como siempre, con su papel de Eliot Ness, pero desvaído por estos dos colosos del cine.

 

Una gran cinta, que se disfruta de principio a fin....no es redonda, pero tampoco lo pretende, es una obra para que hacerte pasar un gran rato, ameno y despreocupado, desarrollando con fluidez extraordinaria su metraje, con picos de intensidad formidables en modo una acción portentosamente filmada, con un in-crescendo dramático fenomenalmente llevado, que hace que el espectador se mantenga pegado a la pantalla, con intriga, suspense, explosiones, tiroteos, peleas, ejecuciones sanguinarias, y con un final arrollador que te hace sacudirte en la butaca. Es una historia rebosante de violencia, donde la sangre y los muertos no faltan, pero el director tiene el buen gusto de exponerlo fuera de cámara. Mezcla tramos de claro sabor operístico en su filmación, con otros con sabor a western fronterizo, ello ensalzando la camaradería, el compañerismo, el honor, la dignidad, la nobleza, y el amor a la familia de Ness y los suyos, en contraposición el cruel y brutal Capone, capaz de reventar la cabeza al que se equivoque, asesino de niños, tipo que crea una red de corrupción a su alrededor para sostener su ilegal negocio. El guión de Mamet juega a veces a ser complejo, cuando Malone pone a Eliot contra las cuerdas al instarle a que si quiere atrapar a Capone deberá traspasar la ley que ha jurado defender, haciendo que los paralelismos entre criminal y policía se acerquen. Para ello se traza una evolución en el personaje de Eliot Ness, desde sus primeros tropiezos, a la creación de “Los intocables”, sus primeros triunfos, su muestra de insobornabilidad, los temores al peligro de su familia, los reveses en “Los intocables”, la rabia,… Marcando el tono de la cinta ya desde el principio, primero con la explosión del bar que no se ha dejado extorsionarse por Capone, donde una niña muere... luego tras los créditos iniciales, viene ese plano cenital presentando a Capone mientras se le hace la manicura y otro tipo lo afeita en una barbería y tiene una cohorte de periodistas que ríen sus gracias, de su arrogancia y cinismo, el barbero le corta, se produce un silencio, Capone se toca la sangre y se la enseña, y sonríe cínicamente, sembrando por unos segundos terror latente ante su reacción.

La puesta en escena es apabullante, con una conjunción sublime entre la dirección artística de William A. Elliott  y los decorados de Hal Gausman, filmando en Chicago: Blackstone Hotel, Roosevelt University, Chicago Cultural Center, Unión Station, Chicago Theatre, Michigan Avenue Bridge, donde Ness conoce a Malone, 2030 W 22nd Place, Chicago, Illinois, USA, el domicilio de Ness, 4600 S Calumet Ave, donde vive Malone. Todos estos escenarios suntuosos, elegantes, art decó gloriosos, con vehículos de la época, aumentado por el vestuario creado por Marilyn Vance, cuidado con verdadero mimo. Todo esto realzado por la espléndida fotografía de Stephen H. Burum, que evoca la época, jugando hábilmente con los fuera de campo, con tomas generales de enorme belleza, con neurálgicos subjetivos, destilando un cromatismo leit-motive para los encuadres y para Capone propone colores vivos y centelleantes, ello para emitir la artificiosidad de su mundo, asimismo hay prominencia del rojo en clara alusión a su reino sangriento, para Ness el tono es más apagado y sobrio...ello para contraponer los dos mundos, y la cámara se adapta a la acción de forma espectacular, vibrante siguiendo a los caballos, o el prodigioso plano-secuencia del asalto a la casa de Malone, o el modo agónico en que rueda la escena de la estación de tren, todo esto apoyado en una primorosa edición de Gerald B. Greenberg  y Bill Pankow, que dotan con electricidad memorable las escenas, sabiendo modular de modo estremecedor la icónica secuencia brutal de la estación de tren. Con la música creada por el maestro Ennio Morricone, intensa, vibrante, enérgica, épica, incisiva, enervadora, estimulante, febril, moviéndose por cada escena de modo glorioso, extraordinarios momentos que quedan para la Historia del Cine.

 

Kevin Costner es el héroe advenedizo que debe ir aprendiendo a base de golpes, el actor tiene presencia, ademanes, físico, pero queda sombreado por Sean Connery....el magnifico Connery como el ajado agente Malone, éste emite hastío, cansancio, experiencia, honradez, sabiduría que solo los años de reveses le forjan, con su calva cubierta de canas, con su gestualidad, con mirada penetrante, impera sobre la película con su arrolladora presencia, actor embestido de un carisma innato, que derrocha naturalidad y humanidad; Solo está a su altura un extraordinario Robert DeNiro, con otro tipo de actuación, histriónico, lenguaraz, gesticulante, teatral, y todo ello sin caer en la fácil sobreactuación, pues es algo que te esperas de este mafioso, parece se inspiró en Mussolini para su composición, y se nota en el modo que modula su cuerpo hinchando el pecho, sus poses, maravillosos sus arranques de ira, para la eternidad su alocución en la cena con sus socios en la mesa redonda donde da un discurso con un bate de baseball loando los parabienes del trabajo en equipo y de pronto explota…Escalofriante; El resto de intocables son un esbozo de personalidad, Andy García es de presencia impetuosa, siempre con cara de pocos amigos, pero solo un cuasi-figurante esperando que llegue su escena en la estación de tren, que paradójicamente le abrió una senda para ser estrella. Charles Martin Smith un tanto chirriante, no me cuadra su humor, aporta un físico débil para mostrar contradicción, con lo que se espera de él, está solo para aportar alguna sonrisa y para machaconamente repetir una y otra vez a Ness que a Capone se le puede pillar por no pagar impuestos, sin fondo alguno; Billy Drago es el brutal y pérfido sicario de Capone... Frank Nitti si da respeto con rostro de malísimo impertérrito.

 

En 1.930 la Ley Seca ha provocado que el contrabando de alcohol esté a la orden del día, al igual que los chantajes y la corrupción, dominando en las calles sólo una norma: la violencia. Un hombre es el que domina el mercado negro, se llama Alphonse Capone y es el gangster más peligroso del momento. Otro hombre está dispuesto a pararle los pies, un federal de 27 años Eliot Ness, y va a iniciar una auténtica cruzada junto con su grupo de "Intocables" para lograrlo. Una cruzada sangrienta y salvaje por las calles de Chicago, así es como se desarrolla una de las más grandes películas sobre el crimen organizado de la Historia del cine, presentándonos a ese incorruptible y valiente Ness que juró mantener la ley en su ciudad, al precio que fuera. Su hazaña de meter entre rejas al sucio Capone la reflejó él mismo en sus memorias, con ayuda de Oscar Fraley, bajo el título de "Los Intocables", publicado en 1.957 y que sirvió de inspiración para esa famosa serie que todos recordamos y que se emitiría dos años más tarde con el mismo nombre. La serie de televisión fue algo muy especial en aquella época, estando en antena cuatro años. Con todas estas bases y el guión de David Mamet, Brian DePalma, que venía de hacer la comedia "Dos Tipos Geniales", dirigió de nuevo la historia del federal de un modo trepidante. La película que él haría poco tiene que ver con la serie ... Se la plantea a otro nivel, parece no rendirle cuentas a nadie salvo a sí mismo, él tiene su propio estilo...y los realmente cierto es que consiguió que haya pasado a la historia con honores y yo esté escribiendo sobre ella. "Los Intocables" apesta al mejor cine negro por todas partes. DePalma siempre ha sido un entusiasta del género, siendo su director fetiche Hitchcock, y es verdad que hay un cierto aroma del cine del inglés, desde los títulos de crédito iniciales. La factura es elegante, estética y rica en detalles, a la vez que clásica, violenta, cruda y siniestra. Todo recuerda al cine de gangsters más puro que se haya visto. El director le imprime cierto tono épico, heredado de John Ford, y realista a partes iguales; se concentra en las emociones humanas, en el impacto de la violencia, en lo espectacular de la acción, en el dramatismo y todo ello regado con la ostentosa música, poderosa y vibrante. En términos técnicos esta obra es exquisita a todos los niveles, y si hay algo que adore de tal aspecto en las películas de DePalma es su trabajo fotográfico, aquí es pura magia.

 

Destaco la interpretación magistrales de Robert DeNiro encarnando al brutal Capone, papel que estuvo a punto de hacer Bob Hoskins, Billy Drago como el desgraciado de Nitti y un Sean Connery fastuoso en la piel de Malone, ese veterano policía irlandés que acaba convirtiéndose en el mentor de Ness, enseñándole como hay que hacer las cosas en Chicago y mostrándole el camino para acabar con la mafia de una vez por todas: el camino de la fuerza, el del plomo y la sangre, porque no hay otro que sirva, por muy peligroso que sea. Me he dado cuenta que mucha gente critica la película por la extrema violencia de la que hace uso, gente que parece que no tiene ni idea de lo que eran los gangsters y de las cosas que tenían que hacer los agentes de la ley si querían acabar con ellos. Así que la frase que le suelta Malone a Eliot es tajante:

 

- "Si él saca la navaja, usted la pistola, si él hiere a uno de sus hombres usted mata a uno de los suyos. ¡Este es el sistema de Chicago"-...

 

Junto con "El Padrino", "Chinatown" y "Érase una Vez en América" esta película se queda entre las imprescindibles del cine de mafiosos. No comprendo las criticas con notas tan bajísimas que he visto...por ahí el buen gusto brilla por su ausencia. Y la verdad, es inexplicable. Todo el film está lleno de momentos memorables y legendarios: el atroz asesinato de Malone, la operación sorpresa en el puente canadiense, la escena de Capone con el bate de baseball, y sobre todo la de las escaleras, un homenaje directamente al film "El Acorazado Potemkin", estos momentos hacen de "Los Intocables" una obra épica, inolvidable en su género, y de las mejores de DePalma.

 

En mi opinión la mejor virtud de DePalma es su gran ritmo narrativo y esa atmósfera como de cómic que se palpa en todo momento. La película no decae de intensidad en todo su metraje...y  con semejantes actores era difícil que la película saliera mal, pero de verdad Robert De Niro ha nacido para hacer de mafioso. Sean Connery esta fantástico en el papel Malone. Y también muy correctos Andy García y Kevin Costner, este último actor injustamente tratado en mi opinión, saldo en JFK, MENSAJE EN UNA BOTELLA Y BAILANDO CON LOBOS, donde demuestra su enorme calidad, no pretendo que sea un monstruo de la pantalla, pero en esta película, lo veo muy correcto. Por último destacar las geniales escenas del afeitado, del interrogatorio al cadáver y por supuesto de la estación, esta última una pequeña joya dentro del conjunto. En definitiva, un producto excelente y recomendadísimo

Maravillosa película, estética y plásticamente es un placer para los sentidos, es una total puesta al día del cine del hampa, de los incorruptibles y de los malos sin compasión, el cine dónde como en los westers tenemos a un héroe que tiene que luchar contra toda una ciudad corrupta, así planteado no tiene nada de novedoso recordándonos a muchas películas del hampa o a los seriales pulp fiction, pero el mérito de la cinta y lo que hace que perdure es su agilidad narrativa, una banda sonora de infarto, reparto de lujo y un director que es todo un estudioso en cuanto a cine se refiere. Y no es nuevo que DePalma imite a grandes clásicos, pero lo hace de una manera elegante ya que siempre homenajea a los grandes pensadores de la historia del cine. La película da lo que se espera de ella en todo momento, acción afortunadamente muy violenta, un poco de drama y una ambientación de primer orden en el que no se descuida ni un solo detalle, es lo que podíamos llamar cine comercial de calidad, un entretenimiento que con los años va adquiriendo el título de clásico gracias a la simpatía o antipatía que desprenden sus personajes ya que son o muy buenos o maléficamente malos y la acción es llevada al límite, y el espectador lo agradece, ya que se digiere este producto con tanta facilidad que pasa en un respiro contemplando escenas inolvidables. En definitiva una película que no intenta engañar a nadie y da al público lo que quiere ver, pero realizado con ganas y entusiasmo. por un equipo que viendo el resultado final de la película, estaban enamorados...

!! y así da gusto verla mas de una vez!!!.

Hay un momento extraordinario de "Los intocables”, cuando un delincuente es capturado en la frontera con Canadá. Mientras trataba de escapar borracho de Al Capone. Uno de sus compinches está muerto, aunque el no lo sabe. Sean Connery toma el cadáver, lo pone en pie apoyando en la pared. Y dice a gritos que le matara de un tiro si su compañero no habla. Desde la cabaña el otro delincuente decide hablar. Este es un momento de rápida improvisación brutal, y tiene la energía que no volvemos a encontrar posteriormente en “Los Intocables”. Brian de Palma logra una gran película a partir de un guión basado en la vida real, pero por motivos comerciales alejado de la veracidad. Con un agente federal incorruptible como héroe y un mafioso violento y avaricioso como villano nos cuenta la historia de la “ley seca” americana de los años 20. Las actuaciones son impecables, con mención especial a De Niro y a Connery, y tal vez Kevin Costner a pesar de haber realizado este film en pleno apogeo de su carrera. Se pensó en aquella época en Michel Douglas, Mel Gibson y Jack Nicholson, para el rol de Eliot Ness, un personaje que en la vida real fue más humano y menos heroico y que dimitió de su cargo después de un supuesto accidente de coche. Se dice que había conducido bajo la influencia del alcohol.

 

La historia real de la ley seca entra en vigor en 1920, tras una gestación de casi medio siglo. Se trataba, de acabar con el alcoholismo. Para ello, al parecer, bastaba con prohibir la fabricación, venta y consumo de las bebidas alcohólicas. Esta prohibición resumía en 14 puntos sus virtudes: Acabará con las borracheras. Eliminará la muerte por alcoholismo. Disminuirá el crimen. Vaciará las cárceles. Acabará con el comercio de bebidas intoxicantes. Suprimirá la taberna. Reducirá el número de locos. Ofrecerá un mejor ambiente para la juventud. Aumentarán los depósitos bancarios y el ahorro. Hará más seguro el tráfico por caminos y carreteras. Ahorrará el dinero para cosas más provechosas. Disminuirá los impuestos. Aumentará la grandeza moral de la nación americana. Impulsará los principios humanitarios. Millones de cálculos y estadísticas respaldaban esos 14 puntos, pero al cabo de 10 años los resultados fueron asi: Convirtió la borrachera en una obligación social. Facilitó alcohol envenenado para el pobre. El crimen creció como nunca antes lo había hecho. Abarrotó las cárceles. Potenció a los contrabandistas. Tabernas clandestinas en cada esquina. El número de locos aumentó por la composición química de algunas bebidas. La juventud se entregó al alcoholismo. Aumentaron los accidentes automovilísticos. El precio y consumo del alcohol subió a más del doble. Los impuestos no disminuyeron, y aumentan los muertos por armas de fuego relacionados con el alcoholismo. La ley se derogó en 1933 siendo un ejemplo de que la noble intención, la buena voluntad y las estadísticas no son razón suficiente para promover una ley, a veces es mera cuestión de sentido común.

Con "Los intocables de Eliot Ness", Brian de Palma consigue algo desde mi punto de vista extremadamente difícil y es dotar a la violencia de una aureola exquisita de distinción... la película destila elegancia y maestría se mire por donde se mire. Con el aroma de los mejores clásicos, la historia se va desenvolviendo al compás que marca su envidiable reparto.

Hablar del trabajo que hacen en esta película Sean Connery, Robert De Niro o Kevin Costner, es simplemente un sacrilegio, porque ante tanto derroche de talento interpretativo, lo mejor que se puede hacer es asistir al espectáculo con respeto y devoción, para que cuando los créditos del final hagan acto de presencia en la pantalla, broten de nuestras manos un espontáneo y sentido aplauso, el que sin duda se merecen estos magníficos actores. Así que si unimos un director metódico y perfeccionista como Brian de Palma a un grupo de intérpretes irrepetible, el resultado sólo podía ser una obra de arte, la cual, hace justicia además a una historia tremendamente interesante que engancha desde el principio. La erótica del poder vestida con clase es lo que nos ofrece esta cinta, que se convierte en canto de sirena para todos nosotros, al atraernos con el pensamiento de ser los que estemos, aunque sea por un par de horas nada más, en la cima del mundo, en la piel de los protagonistas... para no pestañear, prestarles gran atención....Merece la pena sin duda. Buena película en todos los sentidos en la que quizá su única pega sea un principio algo lento pero que yo no veo como defecto, ya que nos cuenta como empieza todo hasta llegar a la parte interesante que es el todo el film.

 

Excelente film de De Palma, quien hizo un desastre cinematográfico con "La Dalia Negra", pero afortunadamente con ésta logró dejar en mí un romance con la mafia, son muy pocas las películas que traten el tema de los mafiosos y que me dejen buen sabor de boca. The Untouchables logra por completo su cometido que duró y durará muchos años. Elliot Ness era un hombre atractivo, Kevin Costner en su piel lo hace brillar. El magnífico De Niro siempre se luce, nació con estrella...Al Capone era hábil, pero Robert lo es más. Lo mismo pasa con Sean Connery, un actor que siempre resulta efectivo y no le quitemos mérito al que entonces resurgía como Andy García. Que el presidente Hoover era un lerdo y que la Prohibición fue una de las cagadas más sonadas de la historia americana lo sabemos todos. En plena Depresión esta "intentona" como la definiría Hoover trajo más problemas que lo que quería solucionar, y dió alas a bandidos como A. Costa, más conocido por Al Capone o Scarface para montar su propio imperio criminal de alcohol clandestino... entre muchas otras cosas. A parte del retrato de época de los violentos años treinta, muchas otras cosas son las que nos ofrece también la que sin duda califico como mejor película de De Palma. Suntuosas escenas de exquisito lujo, gran ambientación y caracterización de sus personajes, maestría en los planos así como en la fotografía... todo lo técnico sobresale a simple vista, y no menos las actuaciones de sus carismáticos personajes. No menos épicas son las gestas de Ness y sus Intocables... tildar de legendarios algunos momentos de la cinta se me antoja escaso y si ya de por si el tono general no aburre en absoluto y mantiene en todo momento el interés. Otra obra maestra dentro de ésta de por si obra de arte, la música de Morricone, y no precisamente el archiconocido tema central, si no muchas otras piezas como la del Lexington Hotel, o esa melancólica pieza de recuerdo a los compañeros caídos.... Una pieza imprescindible no solo del género de gángster si no una lección en mayúsculas de cine a secas. Es una formidable película de Brian De Palma, que junto con "Scarface" y "Atrapado por su pasado", forman una trinidad, no trilogía, sobre el mundo del hampa totalmente indispensable para cualquier cinéfilo que se precie..

 

Brian De Palma se definió a sí mismo como un cineasta independiente que no teme a la experimentación, seguramente reivindicando sus inicios como cineasta. Aunque no es menos cierto que siempre se le ha considerado tan brillante como controvertido y polémico, un artista de la imagen para unos, un cineasta efectista y manipulador para otros. En mi opinión, De Palma, no siempre ha estado acertado, pero es un cineasta interesante a pesar de sus luces y sombras. Con “Los intocables…” consiguió crear uno de sus mejores trabajos, gracias a una cuidada puesta en escena y a un estupendo guión de David Mamet, dramaturgo y también director de cine, un hombre de gran talento que le imprime al argumento un aire épico, sentimental y humano. El retrato de un grupo ético, insobornable en un mundo corrupto, donde el soborno seduce a las más altas instituciones: policía, jueces y políticos. El director rinde homenaje como en otros films, a “Fascinación”, “Vestida para matar”, film que lo iba a dirigir Hitchcock, y a su idolatrado Serguei M. Eisenstein, por su obra “El acorazado Potemkin”.

Por encima de todo se trata de un grandioso espectáculo visual que solo el cine USA es capaz de engendrar. El director del film ha tenido un gran prepuesto para gastar, y ha creado un producto espectacular, electrizante y repleto de pura acción que engancha y deja sin aliento al espectador. Toda la película es dinamita y pura acción al 100X100, con un gran realismo. Como siempre en el cine USA el sonido es de primera calidad, la música es muy adecuada, la dirección brillante y la cinta dispone de un buen guión que conjuga historias de personales con la acción más desenfrenada. También tiene sus toques de fino humor y unos intérpretes que asumen sus respectivos papeles con fortuna. La sensación que se me queda después de ver esta película, es de haber disfrutado 2 horas de inmenso placer. Apartándome de guión y actores. Viendo " Los intocables" como un "todo", me ha parecido increíble el color y algunas secuencias de la película. Por otra parte, me gustaría destacar que Brian de Palma opta más por una lucha épica entre el Bien y el Mal, que por un relato crudo de la mafia, apartándose así de otros clásicos de este tipo de cine, como "El Padrino", "Scarface"... Indudablemente, es una obra tocada por la mano de Dios. Un clásico actual incontestable y una película rozando la perfección en su ejecución. Alejándonos de las premisas conocidas y de las licencias de acontecimientos, personajes y retoques comerciales, se nos muestra una perfecta visión de la Mafía, sus consecuencias y la ubicación en una sociedad en la que "respeta" el paradigma de que lo prohibido siempre es anhelado, y con esto, le salió la ecuación perfecta al magnífico De Palma, en la que quizá es su obra mas sobria y por ende la mejor de su carrera, sin ninguna duda.

Visualmente es sobresaliente, el manejo de los TEMPOS y narración no se desequilibra. Un Grandísimo Sean Connery, en un papel para enmarcar y recordar, un Cotsner muy correcto, al igual que Andy Garcia, que siempre da mas de lo que parece, y en la parte "mala", un sin par Roberto de Niro, en una magnífica actuación. Merecidísimo el Oscar a Connery, como ya he dicho en su mejor alter ego.

-!! La película quizá mereció algo mas en la carrera de los Oscars, pero en la Academia como dijo Willy Wilder: !!NADIE ES PERFECTO!!....

Para finalizar mi artículos, reitero mil veces que es una trabajo excepcional y alentador, no exento de emociones y momentos cumbre en su género, acción medida y sobre todo una dirección, repito, brillante y con mano maestra, es un claro ejemplo de como rodar cine, sin caer en lo fácil ni en lo efectista, una delicia para los sentidos:

!!!... Una obra eterna y recordada...!!!

 

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